Mucho más que un congreso. Periodismo Urriés 2023

Un año más lo que parece ser un congreso de periodismo sobrepasa todo lo imaginado. Incluso lo esperado por nosotros mismo que ya tenemos experiencia en esto de vivir lo que en Urriés sucede.

Poco voy a contar, pero las ponencias, el ambiente, la forma de compartir, de escuchar y de debatir son algo muy especial.

Sentir como tantos vivimos situaciones similares, ver como hay tantas recetas diferentes para los mismos problemas, pero saber que hay cosas que sí son comunes, las ganas de trabajar por los vecinos y el amor a la tierra, es algo muy especial.

Es muy grande y muy positivo participar de foros donde se escucha a quien está al pie del cañón, a quien se entrega en cuerpo y alma a su profesión o a su pueblo. Es muy grande conversar desde la búsqueda de soluciones, el reconocimiento de errores e incluso ver como se está dispuesto a tropezar tantas veces como sea necesario en todas las piedras que se crucen en el camino.

Solo podemos daros las gracias a tod@s y cada uno de los que habéis participado; ponentes, periodistas, profesionales, alcaldes, vecinos, amigos ….

Os dejo resumen gráfico y el enlace a las ponencias emitidas en directo

Pero uno de los momentos más emocionantes fue la lectura del manifiesto por nuestras concejalas Carmen y Ana Pili por el Día Internacional contra la violencia Machista que nos escribió María Bosque;

MANIFIESTO POR EL DÍA INTERNACIONAL PARA LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER – Urriés, 25 de noviembre de 2023

Desde el pueblo de Urriés, y contando con la adhesión de las personas que este fin de semana asisten al Congreso de Periodismo y Repoblación, hoy, día 25 de noviembre unimos nuestras voces a las de todas aquellas y aquellos que también la están alzando para reivindicar un día tan importante, pero tan triste, como el Día Internacional para la eliminación de la Violencia contra la Mujer.

El próximo 20 de diciembre se cumplirán 20 años desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 48/104, reconociera la necesidad de aplicar de forma universal y urgente a la mujer los derechos y principios relativos a la igualdad, seguridad, libertad, integridad y dignidad de todos los seres humanos; dictaminando que la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer contribuiría a eliminar la violencia que sufrimos, solo por hecho involuntario de haber nacido siendo mujer.

Dos décadas después de esta resolución de las Naciones Unidas, con pena nos vemos todavía inmersas en la reivindicación, porque no hemos conseguido erradicar la violencia que se ejerce sobre las mujeres, una violencia que no cesa, que se recrudece con la llegada y el mal uso de las nuevas tecnologías y que sigue siendo la mayor lacra social del siglo XXI.

Según el Instituto Nacional de Estadística en 2022 el número de víctimas de violencia de género aumentó más de un 8% . También el número de hombres denunciados se incrementó un 11%.

En lo que llevamos de 2023, 52 mujeres han sido asesinadas por su pareja o su expareja. También dos menores han sido asesinados por violencia vicaria. 51 menores han quedado huérfanos de madre. Diecisiete de las 52 mujeres asesinadas residían en municipios rurales.

No podemos normalizar que nos quiten la vida. Nadie tiene ese derecho sobre otra persona. 52 mujeres, 52 familias truncadas. Todavía queda mucho trabajo por hacer, sobre todo por las víctimas que residen en entornos rurales donde salir del círculo de violencia en el que se encuentran es mucho más complicado.

Por eso hoy pedimos:

  • Mayor implicación de las administraciones públicas para dotar a los pequeños municipios de más y mejores recursos, facilitando su acceso a las víctimas. El 35% de los hogares en España en pueblos de 10.000 habitantes solo tienen acceso a un servicio público. Sin un Juzgado, un puesto de la Guardia Civil, Policía local, un centro de salud o acceso a centros específicos de atención a la mujer, las víctimas seguirán sin denunciar. Un 70% de mujeres menores que viviendo en zonas rurales sufren violencia de género, ni han denunciado ni van a denunciar porque “en un pueblo, todo se sabe”.
  • Seguir defendiendo y trabajando en un modelo educativo que visibilice a las mujeres en todos los ámbitos, ayudando a romper con la fuerte masculinización de la sociedad, especialmente la rural, para convertir el silencio en apoyo y comprensión hacia las víctimas que sufren violencia de género.
  • Poner en marcha programas de educación afectivo-sexual desde edades tempranas, para que los menores aprendan a relacionarse desde el respeto por la otra persona. La infancia de hoy son las personas adultas del futuro. Ayudémosles a tener relaciones sanas donde la violencia no sea normal.
  • Prestar atención especial a las víctimas de violencia de género más vulnerables; las menores, las de más edad y aquellas que tienen algún tipo de discapacidad.

Desde el pueblo de Urriés os proponemos hacer dos cosas. Romper el silencio que nos hace cómplices de la violencia, y bajar el dedo acusador que señala públicamente a la víctima para ponerlo sobre el agresor.

Conscientes de la situación que están viviendo en este instante otras mujeres en el resto del planeta, también queremos hacer un llamamiento para que la comunidad internacional no olvide a las mujeres y niñas que viven en países de conflicto.

Y una última cosa. Hablemos con propiedad. Las mujeres víctimas de violencia machista no han muerto. A esas mujeres las han ASESINADO.